Yo me pondré a vivir en cada rosa y en cada lirio que tus ojos miren y en todo trino cantaré tu nombre para que no me olvides.
Si contemplas llorando las estrellas y se te llena el alma de imposibles, es que mi soledad viene a besarte para que no me olvides.
Yo pintaré de rosa el horizonte y pintaré de azul los alelíes y doraré de luna tus cabellos para que no me olvides.
Si dormida caminas dulcemente por un mundo de diáfanos jardines, piensa en mi corazón que por ti sueña, para que no me olvides.
Y su una tarde, en un altar lejano, de otra mano cogida, te bendicen, cuando te pongan el anillo de oro, mi alma será una lágrima invisible en los ojos de Cristo moribundo ¡para que no me olvides!.
Poema: Oración para que no me olvides Edición: Nueva Antología Poética, Oscar Castro, Editorial del Pacífico S.A., Santiago de Chile 1972